“Hay que poner límite a los Reyes Magos y a Papá Noel: un exceso de regalos les hace perder ilusión”

Maestra por vocación y feliz madre de una niña de 4 años. Exigente y cariñosa a partes iguales, Carla D. B es profesora de primaria en un colegio concertado de Barcelona desde hace 9 años y la hemos entrevistado para que nos ayude a entender y a afrontar algunas dudas que pueden surgirnos como padres durante estas fiestas. ¿Nos acompañas?

 

1.- ¿Siempre habías querido ser maestra? ¿Cuánto hace que te dedicas?

Sí, siempre me han gustado los niños. Empecé haciendo de canguro, luego de profesora de repaso y finalmente estudié magisterio. Hace 9 años que ejerzo como maestra.

 

2.- ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión? ¿y lo que menos?

Lo que más me apasiona de estar con los niños es la alegría y pasión que transmiten en todo lo que hacen y la inocencia que los caracteriza, es algo que se pierde demasiado pronto y revivirla es fantástico. También es muy bonito ir viendo cómo crecen, cómo cambian y la manera en que van madurando.

Lo que menos, sin duda, toda la burocracia y papeleo que nos exigen cumplimentar cada vez más: programaciones, protocolos, autorizaciones…

 

 

3.-  ¿De qué edades son los niñ@s a los que das clase o eres tutora?

Soy tutora de tercero de primaria y también doy clases a primero y segundo.

 

4.- ¿En general, hay diferencia entre el grado de madurez de un niño y una niña de la misma edad? En caso afirmativo, ¿en qué aspectos se evidencia más?

El grado de madurez depende de cada niño (de su carácter, sus vivencias personales, la educación y valores que reciben…). En lo que sí vemos más diferencia entre niños y niñas es en la actitud y manera de relacionarse. Los niños, por lo general, son bastante más movidos y sus peleas son más primarias, más simples. Las niñas, en cambio, ya desde pequeñas, son más complejas, establecen unos vínculos emocionales más fuertes, hay más competitividad entre ellas…. En consecuencia, las discusiones son algo más complicadas, más profundas y algo más difíciles de solucionar. En fin (sonríe), un claro reflejo de lo que ocurre también cuando crecemos.

 

5.- Hoy en día, ¿a partir de qué edad suelen dejar de creer los niñ@s en los Reyes Magos y el Papa Noel?

Depende de cada curso pero, por lo general, podríamos decir que empiezan a descubrir la verdad sobre los 8 años.

 

 

6.- ¿Hay diferencia en la inocencia y comportamiento en general, en este sentido, entre niños y niñas?

En este caso no apreciamos mucha diferencia.

 

7.- ¿Cómo suelen enterarse?

La gran mayoría porque se lo explica algún compañero o amigo. Cuando tienen hermanos mayores es muy bonito ver cómo éstos hacen todo el teatro para que sus hermanos pequeños sigan creyendo en la magia de estas fechas.

 

8.- Si un alumno te preguntara si es verdad lo que le han dicho de que ‘los Reyes son los padres’, ¿qué le contestarías?

Le diría que lo hablaran con sus papás y que ellos les aclararán sus dudas y les recalcaría que, sobretodo, no lo comentaran con ningún otro compañero de la clase hasta entonces.

 

9.- ¿Cómo se gestiona esta situación en la clase, especialmente ahora que muchos trabajos o manualidades se orientan a las fiestas navideñas, para que si hay algún niño/a que lo sabe, no se difunda rápidamente la noticia entre el resto?

En ciclo inicial y tercero no tenemos este problema, ya que normalmente todavía no lo saben.

 

10.- ¿Puede un niñ@ sentirse engañado o defraudado por sus padres cuando se entera de que son ellos los ‘Magos’? ¿Es común?

Diría que la palabra no sería engaño, más bien tristeza o inseguridad por miedo a perder los regalos. Pero si ven que esto no cambia y que siguen habiendo sorpresas, esta parte de magia e ilusión se mantiene, especialmente cuando tienen hermanos pequeños. En estos casos, se sienten útiles y cómplices de sus padres en mantener la magia de estas fiestas y las disfrutan tanto o igual que antes.

 

11.- Como maestra y madre, en tu opinión, ¿cuál crees que es la mejor manera de explicarle o confirmarle a un niño sus sospechas para no herir su sensibilidad?

Mi opinión sería demasiado personal. Hay muchos cuentos y cartas donde se explica muy bien a los padres cómo afrontar esta situación si no saben muy bien cómo hacerlo. Lo recomiendo, es una buena manera de dejar buen sabor de boca a los niños una vez saben la verdad y que sigan ilusionados por la magia y alegría de estas fiestas.

 

12.- Hay psicólogos infantiles que aconsejan, entre otras cosas, devolverle la pregunta al niño para que éste pueda analizar la situación y así gestionar la respuesta sin presión. ¿Te parece adecuado?

No, en mi opinión le estás poniendo más presión al niño/a. Creo que lo más adecuado es explicárselo para que lo entiendan bien y decirles que ahora ellos tienen un papel importante, porque pasan a ser cómplices de esta magia con sus padres, para que sus hermanos, primos, amigos… sigan manteniendo la ilusión.

 

 

13.- ¿Qué podemos hacer los padres para alargar esta ilusión de los más pequeños?

Leer cuentos, ver películas de Navidad, visitar pesebres vivientes, asistir a la cabalgata, seguir teatralizando la puesta en escena del día de Navidad o de Reyes,  etc. Sin embargo, tampoco es conveniente alargarlo más años de lo habitual, ya que si son demasiado mayores, es más probable que se sientan ‘engañados’.

 

14.- Hay familias que optan por no contar a los niños que existen personajes navideños mágicos, ya sea por creencias religiosas o porque lo consideran una estrategia de consumismo innecesario. ¿Te has encontrado con algún caso? ¿Son estos niños menos felices, inocentes o creativos que el resto?

Aunque es poco frecuente, sí que hay alguna familia que opta por no hacer Papá Noel ni Reyes Magos. Se hacen regalos directamente, como quien celebra un cumpleaños, aunque no es nada habitual, la mayoría prefiere vivir la magia de estas fiestas.

 

15.- Y por último, independientemente de si el niño sigue creyendo o no en los Reyes Magos, como profesora, ¿qué tipo de regalos aconsejas a los padres comprar por estas fechas? ¿por qué?

Primero de todo, recomiendo poner límites a los Reyes Magos y a Papá Noel, ya que un exceso de regalos provoca que los niños no los asimilen ni los valoren como se merecen y, aunque pueda parecer contradictorio, les hace perder ilusión (el exceso, como todo en la vida, no es bueno). También es importante escribir con ellos la carta y ayudarlos a que seleccionen los regalos, evitando la lista de juguetes directa de un catálogo.

A partir de aquí, es aconsejable pedir algún juego de mesa para jugar en familia, algo de ropa, libros de lectura y algún juguete de construcción que les obligue a pensar y fomentar su creatividad. Intentaría evitar los juguetes de moda (como mucho uno), puesto que a muy corto plazo se quedan guardados en el armario. Por último, siempre está bien concienciar a los niños que los Reyes y Papá Noel tienen que llevar regalos a muchos otros niños y niñas como ellos y que, por lo tanto, es probable que no les lleven todo lo que piden. La frase ‘y lo que sus Majestades los Reyes Magos quieran’ también es muy efectiva, puesto que les inculcas de forma implícita que en la vida no siempre se consigue lo que uno quiere y que hay que valorar todo lo que se tiene o recibe.

Por |2019-01-09T09:58:35+00:00diciembre 27th, 2018|Entrevistas, La Voz del Experto|0 Comentarios

¿Te apetece comentar?